Los límites empiezan por vos mismo!
Es tan frecuente que de repente surjan situaciones en donde lo primero que salta a la cabeza es: ¿Cómo llegué aquí? ¿En qué parte del camino perdí la dirección de lo que quería y cómo lo quería? o ¿Por qué no me escuché y me hice caso?
Bueno, la mayoría de las personas, por no decir que todas, en algún punto de la vida llegan a cuestionarse este tipo de preguntas; Y es que de verdad, a veces suelen darse situaciones en donde el dejarse llevar, el no aclarar desde el minuto uno las "reglas" y condiciones que se tienen como expectativa, conducen definitivamente a esta incertidumbre.
Todo esto al final se trata de limites, y como cuesta ¿no les parece?. Cuesta muchas veces establecer limites con otros, pero ¿cómo no?, si cuando hay que establecer limites personales, es decir con nosotros mismos, ya de por sí es complicado darles ese seguimiento y cumplirnos.
Y sí, es que definitivamente todo empieza por nosotros mismos.
No se puede esperar establecer limites con otros de una forma sana, cuando ni siquiera los podemos seguir en muchas ocasiones con nosotros mismos. Por esto es que llegar a establecer limites es un proceso de tiempo, de compasión y de paciencia. Porque no... no sucede de la noche a la mañana y tampoco significa esto que se caiga en la posición de desvalorizar los esfuerzos y los pequeños logros del día a día.
Establecer limites y darles continuidad en el día requiere de practica, de conciencia, de percatarse que no se reconocieron las necesidades propias irrumpiendo en un limite que se espera seguir, pero mas allá de ésta falta, lo que importa es que se vuelva a trabajar en darle seguimiento.
Limites personales que se leen tan básicos que muchas veces no se siguen, desde descansar cierta cantidad de horas, de seguir rutinas específicas de bienestar como ejercitarse, no usar tanto los aparatos electrónicos, alimentarse, hablarse bien, darse uno mismo un espacio de recarga - por mencionar algunos-, son parte fundamental del bienestar, y de nuevo, se lee básico, y se pueden seguir sumando muchos más.
Cuando no se siguen estos limites con uno mismo, se vuelve más fácil dejar de establecer límites con otras personas, entonces empiezan a darse situaciones tales como: más tiempo de trabajo fuera de horario laboral no pagado, aceptación de relaciones no sanas donde no hay afectos sanos, respeto y responsabilidad afectiva, compromisos de decir si a planes y actividades aunque no se pueda o quiera asistir y la lista puede seguir.
Trabajar en nosotros mismos lleva por consecuencia poder trabajar en las relaciones que se establecen con las demás personas, y establecer límites es parte, muchas veces, de este trabajo de crecimiento y desarrollo individual.
Lo más importante es entender que el proceso siempre inicia en cada persona y que conforme se vaya asegurando un establecimiento y cumplimiento de limites personal, será siempre mas fácil, establecer límites y formas asertivas de comunicarlos a las demás personas. Mientras tanto tratarse con compasión y paciencia es súper importante.
No estás solo, no te desanimes.
Meli.
Comentarios
Publicar un comentario