Nuevo año, nuevas resoluciones
Cada año nuevo, tenemos la costumbre de iniciar el mismo planteando una serie de promesas a nosotros mismos que tienen finalmente como función el hacernos crecer, evolucionar. Pero también, muchas veces, estas resoluciones pasan factura a nuestro bienestar físico y mental.
Hoy, al escribir estas líneas, la intención de las mismas es dejarles algunas recomendaciones para que definitivamente todos puedan tener un balance entre estas resoluciones y su salud física, mental y emocional.
1. Establecer metas claras y realistas
De nada vale establecer metas muy complejas y miles de ellas a la vez, porque esto lleva definitivamente al camino de la frustración y puede llegar incluso a generar ansiedad, decepción, tristeza, estrés y muchas emociones y sentimientos que te llevarán a sentir mal.
Mejor, desde el inicio establece metas claras y realistas, que puedas ir cumpliendo poco a poco.
Por ejemplo, si este año quieres tener más constancia en el gimnasio, no te propongas ir 6 de los 7 días de la semana, empieza por ir 2 o 3 veces a la semana.
2. Prioriza tus metas
Establecer metas en año nuevo, no significa que para febrero ya tenemos o debemos tener todo resuelto, significa que hay todo un año para lograr eso que desde el inicio se propuso. Sin embargo, es importante tener claro a que metas darle prioridad.
Es importante que se haga la lista de que cumplir primero, no empieces a cumplir todas tus metas al mismo tiempo, esto solo va a lograr que te sientas saturado entre tanto. Establece un orden de prioridad para aquello que quieras realizar, establece que vas a ir haciendo primero y que dejarás para corto, mediano y largo plazo.
3. Planifica y establece tiempos
Esto esta muy de la mano con priorizar, porque aquellas metas que quedan para luego, es también importante tener un estimado de tiempo flexible para iniciar. Planificar que se quiere lograr a través del tiempo, dará claridad de que se podría hacer en el camino para alcanzar las metas.
Sin embargo, ser flexibles es la clave, y tener claro que a veces se tendrán que modificar tiempos en aras de nuestro bienestar.
4. No te frustres
Todo es un proceso, hay momentos y tiempos para todo. No te castigues ni te juzgues, estas haciendo tu mayor esfuerzo por alcanzar tus objetivos, y también recuerda que la vida sigue, por lo que nunca dejes de disfrutar.
Posiblemente habrán días difíciles, regálate la posibilidad de vivir tus emociones, valida todo lo que sientas y no te frustres si eso que pasa se atraviesa en tus objetivos. A veces también hacer pausas es necesario. Luego tendrás la posibilidad de retomar.
5. Celebra tus alcances y logros
No te olvides de vos mismo, de todo el camino recorrido y todo el esfuerzo que alcanzar tus objetivos implica. Celebrar, recompensar y vivir tu felicidad a razón de tus logros siempre será importante para tu bienestar. No solo se trata de hacer y hacer, es válido detenerse, disfrutar el momento y regalarse a uno mismo el agradecimiento y la auto realización de un "lo estoy logrando y lo que no, ya llegará"
Finalmente, te dejo con una reflexión…. Tómate el tiempo necesario para recuperarte del año que recién pasó, no debes ni tienes que tener todo resuelto, date el tiempo para reflexión y ve un día a la vez.
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